mosto flor
Mosto de primera calidad que fluye naturalmente del racimo durante el estrujado, sin necesidad de prensa. Se obtiene por simple escurrimiento gravitatorio de la uva, representando la fracción más noble y aromática del zumo.
Este mosto posee características organolépticas superiores: mayor concentración de azúcares, acidez equilibrada y un perfil aromático más fino y complejo que los mostos obtenidos posteriormente por presión. Resulta particularmente valioso en la elaboración de vinos blancos y espumosos, donde su pureza aromática es fundamental.
En prácticas enológicas tradicionales, el mosto flor se separa cuidadosamente del residuo de orujo para fermentar de forma independiente, permitiendo expresar plenamente el carácter varietal y terroir. Su rendimiento es limitado (típicamente 60-70% del mosto total), lo que justifica su valoración diferenciada en evaluación de cosechas y en el cálculo de rendimiento por hectárea.
También llamado mosto yema o mosto lágrima, esta última denominación alude precisamente al goteo espontáneo que da origen a este producto de excelencia.
Variaciones: mosto yema, mosto lágrima
También: mosto de gota, mosto de goteo, mosto vergine