sucio
Calificativo aplicado a vinos que presentan aromas y sabores desagradables y anómalos, ajenos completamente a los propios de la uva, la fermentación o la crianza. Un vino sucio resulta de contaminaciones microbiológicas, defectos en la vinificación o problemas durante la conservación que alteran negativamente su perfil sensorial.
Las causas más frecuentes incluyen infecciones por bacteria lácticas no deseadas, proliferación incontrolada de mosca del vinagre o presencia de compuestos sulfhídricos que generan aromas a huevo podrido. También puede originarse por oxidación prematura, malas prácticas de higiene en la bodega, o contaminación por microorganismos salvajes durante la fermentación.
En cata, un vino sucio exhibe notas puntuales desagradables que ensucian el buqué varietal y la expresión del terroir. No debe confundirse con vinos complejos o evoluti que muestran caracteres terciarios legítimos. Un vino sucio es irrecuperable: rechaza categóricamente su comercialización y consumo, pues representa un defecto grave que compromete la calidad integral de la bebida.
Variaciones: vino sucio, contaminado
También: defectuoso, contaminado, aromatizado desagradablemente