ahilado
Alteración del vino provocada por bacterias anaerobias que degrada su composición química y afecta drásticamente a sus propiedades organolépticas y físicas. El vino ahilado presenta una viscosidad anómala que lo hace fluir de manera irregular y pegajosa, formando hilos o madejas al verterlo, similar al comportamiento de aceites densos. Esta característica visual es acompañada por turbidez persistente y cambios en la densidad que hacen que el líquido caiga en la copa de forma intermitente y pesada.
El ahilado es resultado de procesos de fermentación descontrolada por microorganismos indeseables, frecuentemente asociados a deficiencias en las practicas y tratamientos enologicos autorizados o a contaminación durante la vinificación. Se manifiesta con mayor frecuencia en vinos blancos y tintos jóvenes con bajo contenido en anhidrido o con protección insuficiente frente a oxidación. El fenómeno, aunque raro en vinos modernos correctamente elaborados, representa un caso de podredumbre acida|degradación bacteriana grave que requiere intervención inmediata para evitar pérdida total de la partida.
Variaciones: ahilamiento, ahilados
También: filancia